Sanando el apego seguro en la vida adulta
Nuestras primeras relaciones sientan las bases de cómo nos vinculamos en la vida adulta. Si en la infancia experimentamos un apego inseguro (ansioso, evitativo o desorganizado), es probable que repitamos esos patrones en nuestras relaciones de pareja, amistad y trabajo. La buena noticia es que el cerebro es plástico, y podemos desarrollar lo que se conoce como "apego seguro ganado".
El camino hacia el apego seguro implica:
- Autoconocimiento: Entender tu propio estilo de apego y cómo se manifiesta en tus reacciones y elecciones.
- Corregulación: Aprender a calmar tu sistema nervioso con la ayuda de una persona segura (un terapeuta, una pareja, un amigo cercano).
- Narrativa Coherente: Dar sentido a tu historia de vida, integrando las experiencias difíciles sin que te definan.
Sanar el apego es un proceso que requiere paciencia y autocompasión. Implica aprender a confiar en los demás y, lo que es más importante, a confiar en ti mismo para establecer límites saludables y comunicar tus necesidades. Es un viaje hacia la intimidad auténtica y la conexión profunda.