¿Por qué el cuerpo guarda el trauma? Memorias celulares
Cuando vivimos una experiencia abrumadora que nuestro sistema nervioso no puede procesar, la energía de esa respuesta de supervivencia (lucha, huida o congelación) queda atrapada en el cuerpo. Esto es lo que a menudo se conoce como "el cuerpo lleva la cuenta".
El trauma no reside en el evento en sí, sino en la respuesta del sistema nervioso. Por eso, dos personas pueden vivir la misma experiencia y tener resultados traumáticos muy diferentes. La memoria del trauma no es como una memoria narrativa que podemos contar. Es una memoria implícita, sensorial y emocional, almacenada en forma de tensión muscular crónica, patrones de respiración alterados, desregulación digestiva y una sensación persistente de alerta.
La sanación del trauma, por lo tanto, debe involucrar al cuerpo. Enfoques somáticos (del griego "soma", cuerpo) como Somatic Experiencing®, la terapia sensoriomotriz o el yoga informado sobre el trauma, ayudan a liberar suavemente esa energía atrapada y a completar las respuestas de supervivencia que quedaron interrumpidas. Es un proceso de enseñarle al cuerpo, poco a poco, que el peligro ha pasado y que puede volver a sentirse seguro en el aquí y ahora.